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¿Cómo prevenir la osteoporosis? Alimentación, ejercicio y hábitos que protegen sus huesos 

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Mujer adulta disfrutando un vaso de leche, fuente de calcio clave para prevenir la osteoporosis.

Tiempo de lectura: 7 minutos

La osteoporosis es una enfermedad silenciosa que avanza sin síntomas hasta que aparece una fractura. En Colombia, la Academia Nacional de Medicina estima que afecta a cerca del 20% de las mujeres mayores de 50 años, cifra que coincide con las estimaciones del National Institute on Aging. La enfermedad debilita progresivamente los huesos y aumenta el riesgo de fracturas, especialmente en cadera, muñeca y columna vertebral. En este artículo le explicamos cómo prevenirla con medidas concretas de nutrición, ejercicio y estilo de vida. 

Qué es la osteoporosis y cómo afecta la salud ósea

La Clínica Universidad de Navarra define la osteoporosis como una reducción progresiva de la densidad ósea que hace los huesos más porosos y frágiles. Un estudio publicado en la Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología advierte que la osteoporosis postmenopáusica representa un desafío diagnóstico en Colombia, donde muchos casos no se detectan hasta que ocurre una fractura. En mujeres después de la menopausia, las fracturas vertebrales son las más frecuentes y pueden derivar en dolor crónico de espalda y pérdida de altura. 

Nutrición y hábitos para fortalecer los huesos

La Mayo Clinic recuerda que la pérdida de masa ósea con la edad es normal, pero que con los hábitos adecuados puede ralentizarse de forma significativa. Un artículo publicado en la Revista Médica de la Universidad Industrial de Santander subraya que la nutrición temprana y la actividad física son los principales determinantes de la densidad ósea a lo largo de la vida. 

El calcio como pilar de la alimentación ósea

La Mayo Clinic recomienda un consumo mínimo de 1.000 miligramos de calcio al día para adultos de entre 18 y 50 años. En Colombia, fuentes accesibles incluyen los lácteos bajos en grasa, las verduras de hoja verde como el brócoli y la espinaca, las sardinas, los productos de soja y los alimentos enriquecidos. Si considera suplementación, consúltelo con un profesional antes de iniciarla. 

Vitamina D: clave para absorber el calcio

La vitamina D permite que el organismo aproveche el calcio de la dieta. Preste atención a los síntomas de deficiencia de vitamina D, ya que su carencia compromete la salud ósea a largo plazo. Las fuentes principales son los pescados grasos, los huevos y los alimentos enriquecidos. La mayoría de personas necesitan 600 UI diarias; según la National Library of Medicine, la exposición solar de 10 a 15 minutos diarios es más eficaz que la suplementación para producirla. 

Diversidad nutricional para la salud ósea

Mantener una dieta balanceada rica en magnesio, fósforo y vitamina K, presentes en frutas, verduras, frutos secos, legumbres y cereales integrales, es fundamental para la estructura ósea. Incluir alimentos antioxidantes también ayuda a reducir la inflamación crónica que puede acelerar la pérdida ósea. 

Movimiento y fuerza para preservar la densidad ósea 

El ejercicio estimula la formación de nuevo tejido óseo y mejora el equilibrio, reduciendo el riesgo de caídas. Los ejercicios de bajo impacto como caminar, nadar o montar en bicicleta son seguros para cualquier edad; el entrenamiento de fuerza también favorece la densidad ósea bajo supervisión. La International Osteoporosis Foundation destaca además actividades como el Tai Chi o el yoga para mejorar el equilibrio, especialmente útiles para quienes tienen dolor en las rodillas u otras molestias articulares. Consulte con su médico antes de iniciar cualquier rutina. 

Ejercicios para prevenir la osteoporosis en personas mayores

Alcohol, tabaco y sueño: factores que condicionan la salud ósea

Según Osteoporosis Canada, consumir una bebida alcohólica diaria eleva en 1,38 veces el riesgo de desarrollar osteoporosis. El tabaco interfiere con la absorción del calcio y reduce la producción de estrógenos. Un estudio de la Women's Health Initiative asocia además dormir menos de cinco horas con menor densidad ósea, por lo que el descanso adecuado forma parte de la prevención. 

Por qué la prevención debe comenzar en la juventud

La American Academy of Orthopaedic Surgeons señala que la masa ósea acumulada antes de los 30 años constituye la principal reserva frente al deterioro futuro. Un trabajo de la Universidad Cooperativa de Colombia analiza factores de riesgo en población colombiana y señala el sedentarismo y la baja ingesta de calcio como determinantes clave desde la adolescencia. Las recomendaciones se solapan con las de prevenir la artrosis: actividad física habitual, dieta rica en calcio y vitamina D, y evitar el tabaco y el alcohol desde temprano. 

Médico explicando a paciente cómo prevenir la osteoporosis en las rodillas.

Osteoporosis y menopausia: una etapa de mayor riesgo

La caída de estrógenos durante la menopausia es el principal factor que acelera la pérdida de densidad ósea en mujeres. La Federación de Pensionados del Estado (FOPEP) describe la osteoporosis como "la enfermedad silenciosa" precisamente porque avanza sin avisar hasta que se produce una fractura. Sin embargo, las medidas preventivas deben iniciarse mucho antes de los 50 años. Condiciones como la artritis reumatoide también pueden comprometer la salud ósea y requieren seguimiento especializado. 

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Pruebas y diagnóstico: cómo saber si tiene osteoporosis

La Cleveland Clinic establece la densitometría ósea como la prueba estándar para medir la concentración mineral en los huesos. Un estudio publicado en Acta Médica Colombiana analiza la aplicación de criterios diagnósticos en Colombia y subraya la importancia de una detección precoz para reducir el riesgo de fractura. Se recomienda realizarla a partir de los 50 años, o antes si existen factores de riesgo. Un médico o reumatólogo puede orientarle sobre cuándo y con qué frecuencia realizarla. 

Claves para mantener unos huesos sanos a largo plazo

Una alimentación variada, ejercicio regular, descanso suficiente y la eliminación del tabaco y el alcohol son las bases de la prevención. Si pertenece a un grupo de riesgo, acuda a su médico de cabecera o a un reumatólogo para valorar su salud ósea y determinar si es necesario realizar una densitometría u otras pruebas de seguimiento.

Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.